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<rss version="2.0" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><channel><title>Galatea</title><link>http://galatea.blogia.com/</link><description><![CDATA[ Sólo después de que el último árbol haya sido cortado. Sólo después de que el último río haya sido envenenado. Sólo después de que el último pez haya sido pescado. Sólo entonces descubrirás que el dinero no se puede comer.Profecía de los Indios Cree. 
]]></description><copyright>Copyright</copyright><pubDate>Wed, 26 Nov 2008 12:56:08 -0600</pubDate><generator>http://www.blogia.com</generator><item> <title><a href="http://galatea.blogia.com/2006/012401-bocca-y-rojo-en-el-teatro-albeniz.php">Bocca y Rojo en el Teatro Albéniz</a></title> <link>http://galatea.blogia.com//2006/012401-bocca-y-rojo-en-el-teatro-albeniz.php</link> <description> El bailarín Julio Bocca con el Ballet Argentino y Tamara Rojo, en calidad de invitada especial, actuarán juntos en el Teatro Albéniz del 18 al 29 de enero. Ambos pondrán en escena 'Tango Brujo', un espectáculo con ...</description> <comments>http://galatea.blogia.com//2006/012401-bocca-y-rojo-en-el-teatro-albeniz.php#comments</comments> <pubDate>Tue, 24 Jan 2006 10:08:00 -0600</pubDate> <category>Curiosidades</category> <guid>http://galatea.blogia.com//2006/012401-bocca-y-rojo-en-el-teatro-albeniz.php</guid> <content:encoded><![CDATA[	 <img src="http://galatea.blogia.com/upload/20060124100807-julio-bocca-tamara-rojo.jpg"  class="left" alt="20060124100807-julio-bocca-tamara-rojo.jpg" /><p><font size="2" face="verdana" color="black"> El bailarín Julio Bocca con el Ballet Argentino y Tamara Rojo, en calidad de invitada especial, actuarán juntos en el Teatro Albéniz del 18 al 29 de enero. Ambos pondrán en escena 'Tango Brujo', un espectáculo con piezas como 'Ángeles sin alas', 'Tarantella', 'Cruz y ficción' y 'Tango brujo'. <br /><br /> Esta será una nueva ocasión para ver sobre las tablas del citado teatro madrileño al bailarín argentino, que tiene previsto retirarse de los escenarios el próximo 22 de diciembre de 2007. Junto a él, vuelve a la capital la recientemente galardonada con el Premio Príncipe de Asturias, Tamara Rojo.<br /> <br /> Más información: <a href="http://www.elcultural.es/HTML/20060112/Teatro/Teatro16311.asp" title="Nos vamos a dar un gustazo">Nos vamos a dar un gustazo</a> <br /> </font></p>	
]]></content:encoded> </item><item> <title><a href="http://galatea.blogia.com/2006/011301-el-juguete-de-fango.php">El juguete de Fango</a></title> <link>http://galatea.blogia.com//2006/011301-el-juguete-de-fango.php</link> <description>Cuando abrí la puerta, Fango vino a la carrera a chocarse contra mis piernas. Pensé que quería una caricia, pero justo cuando reconocía la pieza de Elvira Madigan de Mozart, se escabulló detrás de la papelera...</description> <comments>http://galatea.blogia.com//2006/011301-el-juguete-de-fango.php#comments</comments> <pubDate>Fri, 13 Jan 2006 08:02:00 -0600</pubDate> <category>Tienda de hilos</category> <guid>http://galatea.blogia.com//2006/011301-el-juguete-de-fango.php</guid> <content:encoded><![CDATA[	 <img src="http://galatea.blogia.com/upload/20060113080221-fango.jpg"  class="left" alt="20060113080221-fango.jpg" /><p align="justify" class="MsoNormal">Cuando abrí la puerta, Fango vino a la carrera a chocarse contra mis piernas. Pensé que quería una caricia, pero justo cuando reconocía la pieza de <a href="http://www.martaperez.net/Mozart_Concierto_piano_y_orquesta_1785.wmv" title="Concierto para piano y orquesta - 1785">Elvira Madigan</a> de Mozart, se escabulló detrás de la papelera de la entrada. Y volvió a salir, con un ratón de juguete atrapado entre sus dientes. Se acercó de nuevo a mí, y me dejó su juguete a mis pies. Entonces sí que se dejó acariciar. Lo escuché ronronear al compás de la melodía, mientras arqueaba su lomo, y se movía de un lado a otro.</p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal">Cuando alcé la vista, Doña Pura me miraba desde la puerta de la trastienda, con una caja de cartón, de la cual salían varios objetos, que nada tenían que ver con la Tienda de Hilos.</p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">            </div> <p align="justify" class="MsoNormal">-&amp;ldquo;<em>Nicolás no tardará en volver</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>No importa, también venía a verla a usted</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;¿<em>Cuánto hace que no vienes? Por lo menos desde principio de diciembre, ¿no?</em>&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Tiene buena memoria, doña Pura. No he tenido demasiado tiempo. Espero que recibieran mi carta</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;¡<em>Oh, si! Por supuesto. Nicolás te ha mandado un regalo por correo, no creo que tardes en recibirlo</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>No sé que decir</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Dime sólo si hoy quieres té o café</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Un té me vendrá bien</em>.&amp;rdquo;</p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal">Nubarrón también se había acercado a la mesita en donde ya había dejado mi abrigo. Se subió de un salto a la otra silla, después a la mesa, y tras contemplar desde lo alto a su compañero entretenido con el ratoncillo, estiró sus patas delanteras y se vino a sentar a mis rodillas.</p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal">Justo en ese momento, unas campanillas sonaron, y Don Nicolás apareció por la puerta. Mozart retomaba las notas más conocidas de su allegro. Y sonriendo se acercó a mí.<br /> <br /> -&amp;ldquo;<em>Permíteme que te dé dos besos hoy</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Por favor, Don Nicolás, si no necesita ningún permiso</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Creo que sí lo voy a necesitar... Nubarrón, ¿me permites acercarme a nuestra invitada</em>?&amp;rdquo;</p> <div align="justify">      </div> <p align="justify" class="MsoNormal">Las orejas levantadas de Nubarrón parecieron moverse, y mientras brincaba hacia el suelo, me dio la impresión que le hacía una reverencia a Don Nicolás. No le di mayor importancia en ese momento, y me levanté para saludar a mi querido personaje.</p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">      </div> <p align="justify" class="MsoNormal">-&amp;ldquo;¿<em>Cómo lo has pasado en Viena</em>?&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Maravillosamente bien. Como era de esperar</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Has empezado bien el año, ¿verdad?</em>&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Sí, no podía haber sido mejor</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Ya te lo decía yo, ya te lo decía</em>...&amp;rdquo;</p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal">-&amp;ldquo;¿<em>Qué le decías a la niña</em>?&amp;rdquo;</p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal">Doña Pura apareció con una bandeja, en la que había dos tazas, un azucarero y la tetera. La dejó sobre la mesa, y tras guiñarle un ojo a Don Nicolás, esperó la respuesta de éste.</p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">      </div> <p align="justify" class="MsoNormal">-&amp;ldquo;<em>Señora, señora, es usted demasiado curiosa</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;¿<em>Acaso no me lo va a contar, mi querida pesadilla</em>?&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Le decía que presiento que este año va a ser un buen año para ella. Tal vez su mejor año</em>.&amp;rdquo;</p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal">Doña Pura echó el agua en la taza, y respondió...</p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">      </div> <p align="justify" class="MsoNormal">-&amp;ldquo;<em>Don Nicolás, comienza usted a envejecer. Venga a sentarse con la muchachita y a tomar una buena taza de té, que le calentará los huesos y sus pensamientos</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Pero mi señora, ¡si lo estuvimos hablando el otro día</em>!&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Lo sé, lo sé, pero antes hay que calentarse</em>.&amp;rdquo;<br /> </p> <div align="justify">      </div> <p align="justify" class="MsoNormal">Fijó su mirada en mí, me cogió una mano, y mientras la acariciaba, me confirmó que ambos habían sentido que este año que acababa de empezar iba a ser un buen año.<br /> <br /> -&amp;ldquo;<em>¿No has pensado que tal vez te lo merezcas?</em>&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Dona Pura, Don Nicolás, son ustedes demasiado buenos conmigo. Todavía me quedan muchas cosas por hacer, antes de merecer cosas buenas</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Las mereces, las mereces</em>, -dijo Don Nicolás- <em>y sino, espera y verás</em>.&amp;rdquo;</p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal">Doña Pura desapareció de nuevo en la trastienda tras recoger otra caja del mostrador.</p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">      </div> <p align="justify" class="MsoNormal">-&amp;ldquo;<em>Esta niebla es fantasmagórica a estas horas de la tarde. Penetra en los huesos, y doña Pura tiene razón, ya no tengo edad para pasar demasiado tiempo en la calle</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>No diga eso, además, dentro de nada, ya estamos de nuevo en primavera</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Jaja, te veo tan optimista como siempre, guapa</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Ya sabe, es mi año</em>.&amp;rdquo; &amp;ndash;le contesté con una pizca de ironía.<br /> -&amp;ldquo;<em>No lo dudes, mi niña, no lo dudes</em>.&amp;rdquo;</p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal">Nos quedamos en silencio, mientras Don Nicolás removía el contenido de su taza lentamente. Nubarrón y Fango, en el centro de la tienda, se entretenían pasándose el ratón de juguete. Fango se movía de un lado a otro con impaciencia, mientras le bufaba a un tranquilo Nubarrón, que tumbado en el suelo, movía con la pata delantera al ratón.</p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal">Sobre el mostrador unos cuantos ovillos de lana, en un estudiado desorden y unas cuantas agujas de tejer. Supuse que algún cliente anterior, había pedido unas agujas para hacer, ¿quién sabe? Una bufanda multicolor, o una pequeña funda para guardar pañuelos.</p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">                          </div> <p align="justify" class="MsoNormal">-&amp;ldquo;¿<em>Por qué Mozart</em>?&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>No lo sé</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Pensé que la primera música que sonaría después de tu viaje sería Strauss</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Mozart era un genio</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Un detalle sin importancia</em><em>... Aunque... Eso reafirma mi teoría</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Prometo, Don Nicolás, volver a final de año, y comentarle si tenía razón</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Espero, querida joven, que no solamente vengas a final de año</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Mmm, depende de cuanto tarde en tejer un jersey</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;¿<em>Colores</em>?&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Vivos</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Te voy a dar dos ovillos de mi mejor lana. Y guardaré un tercero para que tengas una excusa para volver</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;¿<em>Me hace trampas, Don Nicolás</em>?&amp;rdquo;</p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal">No contestó. Sacó dos ovillos de debajo del mostrador, y los dejó sobre él. Me acerqué a mi vez, y tras tocarlos, consideré que era la lana más suave y agradable que nunca había tenido entre mis dedos.</p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal">-&amp;ldquo;<em>Todos envejecemos y perdemos los recuerdos que amamos. Mientras la memoria persista, no olvides quién eres, ni lo que deseas</em>.&amp;rdquo;</p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal">Realmente no supe a qué se refería hasta que llegué a casa y realicé un repaso mental a mi día. Don Nicolás es un genio, agudo y con un sexto sentido para las cosas de la vida. Aún así, me resistía a creer en lo que me había contado, pero me puse manos a la obra, quería aceptar su mensaje.</p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal">Antes de irme, le comenté a Don Nicolás, la reverencia que le había hecho Nubarrón, al entrar él a la tienda. Me dijo que seguramente mi vista me habría engañado. Pero Doña Pura, que ya recogía las cosas en la trastienda, comentó que no era la primera vez que lo hacía con él.<br /> -&amp;ldquo;<em>Como si le tuviera un respeto fuera de lo común</em>.&amp;rdquo;</p><p class="MsoNormal"> </p><p class="MsoNormal" style="font-size: 10px">Hace un año: <a href="/2005/011301-cancion-de-cuna.php" title="Canción de cuna">Canción de cuna</a></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10px">Hace dos años:   <a href="/2004/011302-mi-perro-tiene-una-mascota.php" title="Mi perro tiene una mascota">Mi perro tiene una mascota</a></span><span style="font-size: 10px"> y <a href="/2004/011301-trabajos-y-mas-trabajos.php" title="Trabajos y más trabajos">Trabajos y más trabajos</a> </span><br /> </p>	
]]></content:encoded> </item><item> <title><a href="http://galatea.blogia.com/2006/011201-el-ciervo-y-las-montanas-el-origen-del-eco-.php">El ciervo y las montañas (el origen del eco)</a></title> <link>http://galatea.blogia.com//2006/011201-el-ciervo-y-las-montanas-el-origen-del-eco-.php</link> <description>Fábula anónima. Se cuenta que en un lugar recóndito, se haya la isla Lavática. Era esta isla de un tamaño menudo, sus montañas estaban circundadas en torno a ella, de modo que desde sus entrañas se div...</description> <comments>http://galatea.blogia.com//2006/011201-el-ciervo-y-las-montanas-el-origen-del-eco-.php#comments</comments> <pubDate>Thu, 12 Jan 2006 10:17:00 -0600</pubDate> <category>Fábulas</category> <guid>http://galatea.blogia.com//2006/011201-el-ciervo-y-las-montanas-el-origen-del-eco-.php</guid> <content:encoded><![CDATA[	 <img src="http://galatea.blogia.com/upload/20060112101732-red-deer.jpg"  class="center" alt="20060112101732-red-deer.jpg" /><p align="justify" class="MsoNormal"><strong>Fábula anónima</strong>.<br /> Se cuenta que en un lugar recóndito, se haya la isla Lavática. Era esta isla de un tamaño menudo, sus montañas estaban circundadas en torno a ella, de modo que desde sus entrañas se divisaba como un gran habitáculo circense. Cubierta en su totalidad por plantas y árboles de agradable semblante, podría definirse como aquel lugar idílico a que le placería morar a criaturas de toda índole.</p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal">Después de una fuerte marejada situada en las cercanías de su costa, arribó un día, un ciervo, que asiéndose a una rama había logrado burlar el trágico destino que le tenían reservado las parcas. Siendo muy trabajador, y a sabiendas que las montañas son gustosas del frescor y humedad selvática, pues de otro modo el Viento y el Agua no dudaban en arañar grano a grano su cuerpo para transformalas en meras mesetas áridas, se dedicó al cultivo de árboles y plantas. Las Montañas a la vista del buen hacer del ciervo, no vacilaron en hacerse amigo de éste, de forma que le complacían concediéndole todo lo que el ciervo le pedía.</p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal">El ciervo les pidió, que dada su vida monacal alejada de las demás criaturas del orbe, le proporcionasen alguna distracción de la que pudiera gozar. Oído esto por las Montañas, dejaron reposar en sus lomos la nieve, proporcionando al ciervo auténticas autopistas de deslizamiento a través de ellos, siendo este hecho del agrado del animal.</p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal">Pasado alrededor de medio viaje de la tierra sobre su buen amado Sol, el ciervo les dijo a las Montañas, que habiendo estado disfrutando del hielo durante un largo período, preferiría de algún entretenimiento más sereno y menos alocado. Oído esto por las Montañas, permitieron que los rayos luminosos acechasen sus lomos, generándose así un sin fin de cascadas en las faldas monteses y apareciendo en el centro de Lavática un lago de amplio caudal. Dado que era el ciervo amante del ejercicio de caminar por el agua sin hundirse, también este hecho agradó mucho al animal.</p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal">Era tan pura el agua que en el lago se vertía, que su color era el color de la isla, mas viendo el ciervo que su temperatura era muy reducida, pidió a las Montañas que elevara la misma. De muy buen grado las montañas permitieron que se filtrara parte de su calor templando al agua. A veces, las Montañas, para dar esplendor al lago, causaban un chorro ascendente de agua en su centro. Era tal su tamaño, y emanaba con tal intensidad que en su caída formaba olas multiformes en sus orillas.</p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal">Haciéndose cada vez más laboriosa su tarea agraria, quiso el ciervo disponer de metales que le permitiesen la construcción de herramientas más sofisticadas a los fragmentos que empleaba. Las Montañas le concedieron pirita y cobre entre otros metales, aparte de una gran cantidad de azufre con el que distraerse con su dispar comportamiento al calentarlo, de modo que mezclado con pigmentos naturales creaba sensaciones muy espectaculares.</p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal">Acercándose la fecha en que naufragara el ciervo sobre la isla, quiso el animal construirse un refugio del cual asilarse del frío que acompañaba la caída de nieve. Por ello, estando alejado del lago, pidió a las Montañas que le permitieran asentarse cercano al sinclinal. Si bien las Montañas próximas al ciervo entendieron correctamente su proposición, no ocurrió así con las situadas en el extremo opuesto de la isla, habiendo entendido que el lugar elegido era el litoral.</p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal">Así comenzó una batalla dialéctica entre las Montañas, sin que el ciervo pudiese mediar, puesto que apenas tomaba palabra, todas ellas muy orgullosas le hacían silenciar. Decían unas Montañas que les parecía completamente singular que se situase la choza en el sinclinal, siendo el litoral de un clima más agradable y pudiendo disponer prontamente del océano para la recolección de crustáceos muy apetecibles al paladar del ciervo. Propugnaban las otras Montañas que sin duda era el sinclinal, lugar abrigado de vientos y humedad, donde resolvía el ciervo a poner su lecho.</p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal">Como quiera que no se ponían de acuerdo, se enzarzaron en una despiadada lucha. Comenzaron a arrojarse mutuamente piedras incandescentes para lesionar a la parte contraria. Lavática se convirtió en un sumidero de ríos rojos, fluyendo por él y mostrando las heridas contraídas por sendas partes. Tal era el furor de unas hacia las otras que anocheció tempranamente en la isla agrietándose y descomponiéndose su perfil en apenas dos amaneceres.</p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal">Apaciguados los ánimos, contemplaron todas ellas el error cometido y se lamentaron. El ciervo, fiel amigo de las Montañas, yacía en la vera del exiguo lago. Por mucho tiempo se avergonzaron de los actos ejecutados, y viendo las fatídicas consecuencias de su enajenamiento, determinaron que hechos como este no se repitieran.</p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal">Estuvieron las Montañas deliberando el mejor modo de prevenir un nuevo malentendido, acordándose finalmente que para que todas las partes tuviesen constancia de lo que sucedía en el interior de Lavática, se gritaran los sonidos emitidos en ella, de modo que propagándose de unas a otras, llegara a todos los confines sin distorsión alguna. Pusieron a prueba este acuerdo y obtuvieron unos resultados tan gratos, que todas las Montañas de la biosfera terrestre se acogieron a él.<br /> <br /> </p> <p align="justify" style="font-size: 10px" class="MsoNormal">Hace un año: <a href="/2005/011202-soledad.php" title="Soledad">Soledad</a></p>   <p align="justify" style="font-size: 10px" class="MsoNormal">Hace dos años: <a href="/2004/011201-las-gotas-de-agua.php" title="Las gotas de agua">Las gotas de agua</a></p>	
]]></content:encoded> </item><item> <title><a href="http://galatea.blogia.com/2006/011001-el-mito-de-galatea-y-polifemo.php">El Mito de Galatea y Polifemo</a></title> <link>http://galatea.blogia.com//2006/011001-el-mito-de-galatea-y-polifemo.php</link> <description>Galatea era hija de Nereo (hijo de Ponto y Gea) y de una divinidad marina siciliana. La joven era muy hermosa y totalmente blanca y habitaba en el mar calmo. Polifemo, el cíclope (hijo de Poseidón y de la ninfa Toosa, monstruo gigante c...</description> <comments>http://galatea.blogia.com//2006/011001-el-mito-de-galatea-y-polifemo.php#comments</comments> <pubDate>Tue, 10 Jan 2006 12:14:00 -0600</pubDate> <category>Curiosidades</category> <guid>http://galatea.blogia.com//2006/011001-el-mito-de-galatea-y-polifemo.php</guid> <content:encoded><![CDATA[	 <img src="http://galatea.blogia.com/upload/20060110121438-woman-gesturing.jpg"  class="left" alt="20060110121438-woman-gesturing.jpg" /><div align="justify">Galatea era hija de Nereo (hijo de Ponto y Gea) y de una divinidad marina siciliana. La joven era muy hermosa y totalmente blanca y habitaba en el mar calmo. Polifemo, el cíclope (hijo de Poseidón y de la ninfa Toosa, monstruo gigante con un sólo ojo) estaba muy enamorado de Galatea, pero ella no le correspondía. </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <div align="justify">   </div> <p align="justify" class="MsoNormal">El corazón de Galatea pertenecía al bello Acis, hijo del dios Pan (dios de los pastores y rebaños) y una ninfa. Una vez que los amantes se encontraban descansando a la orilla del mar, Polifemo los descubrió. Acis intentó huir, pero el furioso monstruo le lanzó una enorme roca y lo aplastó.</p> <div align="justify">       </div> <p align="justify" class="MsoNormal">Galatea muy triste, acudió a la naturaleza de su madre Toosa y lo convirtió en un río de límpidas aguas que llevó su mismo nombre. <br /> Según algunas versiones, después Galatea estuvo con Polifemo y de esta unión nacieron Gálata, Celto e Ilirio, epónimos de los pueblos de los gálatas, los celtas, y los ilirios respectivamente.</p> <div align="justify">     </div> <p align="justify" class="MsoNormal">En otras tradiciones, Galatea pertenecía en cuerpo, alma y corazón al imponente Polifemo, pero Acis se enamoró de ella. Cuando el cíclope descubrió tal cosa, celoso y encolerizado intentó matarlo lanzándole unas rocas, pero antes de que lo pudieran alcanzar, Acis se transformó en río y así evitó la tragedia.</p>  <p class="MsoNormal" style="font-size: 10px">Hace  un año: <a title="Sombras chinescas" href="/2005/011001-sombras-chinescas.php">Sombras Chinescas<br /></a> Hace dos años: <a href="/2004/011101-curiosidades-de-un-domingo.php" title="Curiosidades de un domingo">Curiosidades de un domingo</a><a title="Sombras chinescas" href="/2005/011001-sombras-chinescas.php"><br /></a> </p>	
]]></content:encoded> </item><item> <title><a href="http://galatea.blogia.com/2005/122901-el-insomnio-de-juan-maeztu.php">El insomnio de Juan Maeztu</a></title> <link>http://galatea.blogia.com//2005/122901-el-insomnio-de-juan-maeztu.php</link> <description>El día había amanecido claro. El sol se colaba por las rendijas abiertas de las cortinas, iluminando la cabecera de la cama. Los girasoles decorativos de madera de la barra verde resplandecían al unísono, mientras Juan Mae...</description> <comments>http://galatea.blogia.com//2005/122901-el-insomnio-de-juan-maeztu.php#comments</comments> <pubDate>Thu, 29 Dec 2005 11:54:00 -0600</pubDate> <category>Ciudad del Viento</category> <guid>http://galatea.blogia.com//2005/122901-el-insomnio-de-juan-maeztu.php</guid> <content:encoded><![CDATA[	 <img src="http://galatea.blogia.com/upload/20051229115402-cyclamen.jpg"  class="right" alt="20051229115402-cyclamen.jpg" /><p align="justify" class="MsoNormal"><span>El día había amanecido claro. El sol se colaba por las rendijas abiertas de las cortinas, iluminando la cabecera de la cama. Los girasoles decorativos de madera de la barra verde resplandecían al unísono, mientras <strong>Juan Maeztu</strong> estiraba los brazos.</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>A su lado, ella dormía tranquilamente. Su respiración era suave y acorde, sólo entrecortada por unos pequeños suspiros que se escapaban por su boca medio abierta. Sonreía en sueños. Juan alargó su mano hacia su espalda, y la recorrió de arriba abajo. Ella abrió los ojos y tras centrar la mirada en Juan, le lanzó un beso, que el recogió solícito, inclinando la cabeza..</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>-&amp;ldquo;<em>Buenos días, señor</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Buenos días, señorita</em>.&amp;rdquo;</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>Tras el ritual de la mañana, ella se acercó al lado de la cama donde él dormía, y tras abrazarlo, le empujó con dulzura para que se levantara.</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>-&amp;ldquo;<em>Hace sol, hay luz ,no hace tanto frío, tenemos que aprovechar este día. Seguro que no hay nada de viento en la calle.¿Te asomas?</em>&amp;rdquo;</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>Juan se levantó, se colocó ambas zapatillas, y se acercó a la ventana. La abrió de par en par. E inspiró el aire fresco cargado con los olores de los árboles frutales que tenía enfrente. Después, le cogió de la mano y la atrajo hacia la ventana.</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>-&amp;ldquo;<em>Tenías razón, señorita, hoy es un gran día. ¿Vas a salir hoy a la calle?</em>&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Siempre tengo razón, amore, voy preparando el desayuno mientras te preparas. Yo saldré un poco más tarde, tengo que entregar unos dibujos a mi editor</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>De acuerdo, te veo en unos minutos</em>.&amp;rdquo;<br /> </span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>Ella bajó a la cocina, encendió la cafetera y cogió unas naranjas del frutero. Mientras exprimía su jugo, pensó en los detalles que faltaban en sus dibujos. Apenas unos rasgos para definir las caras de la gente, y un poco de claridad en el fondo del paisaje. Un par de toques de color con los lápices pastel y ya lo tendría listo. Después de entregarlos, tendría que ir a comprar más papeles y lápices. Pero eso lo dejaba para la tarde. A última hora de la mañana, tenía una cita ineludible con su médico. Intuía lo que le iba a decir. Los dolores de cabeza apenas habían disminuido esos días. El viento parecía ayudar a hacerlos más fuertes. Y las sombras que traían las nieblas no conseguían despejar sus preocupaciones. No le había dicho nada a Juan. El Loco tenía suficiente aquellos días soportando su mal humor.</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>-&amp;ldquo;<em>Se me ha hecho tardísimo. Tengo que salir ya mismo, querida. Me han llamado al móvil con una urgencia</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Tómate aunque sea el zumo, Juan</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Un buen zumo natural, un beso apasionado de la persona a la que más amo, y te veo esta tarde. Antes de que te des cuenta, estoy aquí de nuevo</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Te esperaré</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>No te vayas muy lejos</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Descuida, tengo muchas cosas que hacer en casa</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Hasta ahora, mi niña.</em>&amp;rdquo;</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>Juan Maeztu salió de la casa con un portafolios en la mano, el abrigo sin terminar de abrochar, y la bufanda colgando. Ella lo miraba alejarse por la ventana, mientras sonreía por lo descuidado que era. A pesar de sus manías, todavía no había conseguido que saliera algún día, bien vestido, sin tener que ayudarle con la corbata, o abrochándole los botones correctamente.</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>Se terminó el café, fue a la biblioteca, y terminó sus dibujos. Los colocó con cuidado en una gran carpeta, y tras cerrarla con pinzas a ambos lados, la dejó al lado de la puerta de entrada. Subió a cambiarse para entregarse al frío matinal de la ciudad.</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> <br /> </span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>Al salir a la calle, los alisios le revolotearon el cabello. &amp;ldquo;<em>Tiempo sur</em>&amp;rdquo;, -pensó. Era una temperatura elevada para la fecha en la que estaban, aunque no tan improbable. Los dioses de los vientos andaban nerviosos. Llegaba cargada de humedad, cosa que no le hacía particular gracia.</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>Se dio prisa en llegar al centro y entregar su trabajo. La felicitaron como siempre, y tras darle un nuevo encargo para dentro de un mes, -ilustrar un cuento infantil-, se acercó a la consulta del médico. Le confirmaron las sospechas. Y tras agradecer el interés, se fue cabizbaja a la casa.</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>A primeras horas de la tarde, Juan Maeztu llegó a la casa. Su día había sido ajetreado. Aún así había conseguido sacar tiempo para acercarse a una floristería, y comprar la flor azul y blanca más hermosa que vio. Hizo que le envolvieran el largo tallo en un papel difuso, y con la flor en la mano, llegó a casa.</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>Entró y salió por la puerta tres veces. Primero el pie derecho, luego el izquierdo. Una media vuelta, y el mismo gesto. Dejó las llaves sobre el aparador, colgó el abrigo, y buscó por la puerta entreabierta de la librería si ella estaba allí. Le sorprendió no encontrarla al abrirla entera. No le dio mayor importancia. Una tormenta invernal había estallado hacía unos minutos. Supuso que le volvía a doler la cabeza, y tal vez estaría arriba, descansando.</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>De puntillas, entró en la habitación. Sus manos tenían escondida la flor en su espalda. Sobre la cama, de medio lado, ella lo miraba lánguidamente.</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>-&amp;ldquo;<em>He vuelto</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Te veo, Juan</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>¿Cómo estás? ¿Qué tal tu día?</em>&amp;rdquo;</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>A partir de aquí la historia la conozco por partes, escrita en las hojas blancas e impolutas del doctor Esteban, y en las anotaciones del cuaderno de Juan, guardado en la carpeta de dibujo de ella.</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>Cuando entré te encontré recostada sobre la cama. El almohadón tirado a tus pies, y el perro apoyando su cabeza sobre tus rodillas. Pensé que estabas dormida. Pero entonces me hablaste. Tenías la mirada perdida, confusa. Parecías querer pensar en miles de cosas a la vez, pero sin fuerzas. </span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>Recuerdo la frase que susurraste débilmente cuando me acerqué a la ventana.<br /> -&amp;ldquo;<em>No me dejes sola, quédate conmigo</em>.&amp;rdquo;</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>Y me acosté a tu lado, te abracé y pude sentir el calor que emanaba tu respiración. Acompasé la mía con la tuya. Y te besé.</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>Le dije que no se preocupara, que muy pronto se pasaría la tormenta, y que dejaría de dolerle la cabeza. Ella asintió. Pero ya sabía que se le pasaría por siempre. Conocía su destino mucho antes de lo que yo lo supe.</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>-&amp;ldquo;<em>La flor. ¿Me la das?&amp;rdquo;</em></span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>Ella sabía que le había comprado una flor. No eran pocos los días que llegaba a casa y le llevaba una flor. Sólo una. Nada de ramos con flores silvestres, ni plantas de verdes hojas. Le gustaba la belleza solitaria de una sola flor, desprotegida y a la vez cuidada. Las solía poner en un jarrón de cuello alto, transparente, con piedrecillas azules en el fondo. La dejaba en la mesa de la biblioteca, mientras yo escribía. Luego se sentaba en el sillón, y me hacía compañía hasta bien entrada la noche.</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>-&amp;ldquo;<em>Esta me la llevo conmigo</em>.&amp;rdquo; &amp;ndash;Fue lo siguiente que me dijo. Me quise levantar para llamar al médico. Pero me retuvo contra ella. Lágrimas caían por sus mejillas, mojando su blusa. No supe que hacer. No quería que saliera de mi vida de esas maneras. Le pedí que se quedara conmigo, que si ella se iba, yo me iría detrás. Alargó su mano para acariciarme la cara, mientras me tranquilizaba.</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>-&amp;ldquo;<em>¿Sabes que te quiero, verdad?</em>&amp;rdquo;</span></p> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <p align="justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 10px">Hace un año: <a href="/2004/122901-una-mirada-amable.php" title="Una mirada amable">Una mirada amable</a></span><br /> </p>	
]]></content:encoded> </item><item> <title><a href="http://galatea.blogia.com/2005/122801-carta-a-don-nicolas.php">Carta a Don Nicolás</a></title> <link>http://galatea.blogia.com//2005/122801-carta-a-don-nicolas.php</link> <description>Querido Nicolás,          El invierno comenzó el día 21. Desde entonces, no ha dejado de helar todas las noches, como si se hubieran puesto de acuerdo el tiempo y la ciudad. La radio anunció que el fenómeno meteorol...</description> <comments>http://galatea.blogia.com//2005/122801-carta-a-don-nicolas.php#comments</comments> <pubDate>Wed, 28 Dec 2005 13:04:00 -0600</pubDate> <category>Tienda de hilos</category> <guid>http://galatea.blogia.com//2005/122801-carta-a-don-nicolas.php</guid> <content:encoded><![CDATA[	 <img src="http://galatea.blogia.com/upload/20051228130420-ball-of-red-yarn.jpg"  class="left" alt="20051228130420-ball-of-red-yarn.jpg" /><p align="justify" class="MsoNormal">Querido Nicolás,</p>  <div align="justify">     </div>  <p align="justify" class="MsoNormal"><br /> El invierno comenzó el día 21. Desde entonces, no ha dejado de helar todas las noches, como si se hubieran puesto de acuerdo el tiempo y la ciudad. La radio anunció que el fenómeno meteorológico se llama cinarra. Seguro que tú lo sabías. Se trata de nieve menuda en forma de gragea. Tal vez no sea suficiente para hacer grandes muñecos de nieve, o deslizarse por el parque con los trineos de los niños, pero cubre todo de blanco.</p>  <div align="justify">     </div>  <p align="justify" class="MsoNormal">Por las mañanas, el suelo, los árboles y los coches tienen un fino manto de nieve y hielo. El vaho que exhalo no consigue derretir la fina lluvia de nieve que cae delante de mí. Y no hemos conseguido subir de los 3 grados bajo cero durante el día. Imagínate el frío durante la noche, y más si sopla el viento. La luz parece haber desaparecido, y lo único que ilumina algo las aceras son las luces de colores de los escaparates. Aunque a las 7 de la mañana, la oscuridad es total, haya o no niebla.</p>  <div align="justify">     </div>  <p align="justify" class="MsoNormal">Estas son fechas &amp;ldquo;entrañables&amp;rdquo;, según la gente. Parece que todos se han vuelto buenos y amables, pero sé que en el fondo, y pasados unos días, todo volverá a ser como siempre. Se olvidaran de los problemas ajenos, y volverán a encerrarse en los suyos propios. Dejaran de sonreír o de escuchar atentamente lo que otros les cuentan. Volverá la hipocresía que tanta rabia me da, y aquí no ha pasado nada. Salvo el frío que cala los huesos.</p>  <div align="justify">     </div>  <p align="justify" class="MsoNormal">Te preguntarás el porqué te escribo una carta, en vez de hacerte una visita. O porqué te cuento lo del tiempo, si tú vives en la misma ciudad. Te aseguro que me iba a pasar por la <a href="/2005/020401-don-nicolas-y-la-tienda-de-hilos.php" title="La Tienda de Hilos de Don Nicolás">Tienda de Hilos</a> , antes de irme de viaje y tomar un café bien caliente en tu compañía, pero los últimos acontecimientos en la familia me han impedido acudir y felicitarte las navidades de viva voz. No sé muy bien como va todo, porque ha sido todo muy rápido. Y sinceramente, apenas quiero pensarlo. No lo considero justo. Ahora se me vienen a la imaginación, tus ovillos de lana virgen, de vivos colores, y que parecen interminables. Recuerdo que el color que más me llamó la atención fue el rojo. Te comenté que parecía tener un brillo especial. Y tú te reíste y dijiste que no era más que lana. Pero ambos sabemos, Don Nicolás, que era más que una metáfora. Sólo espero que ese ovillo siga teniendo su magia, aún cuando parece que no brilla tanto estos días.</p>  <div align="justify">     </div>  <p align="justify" class="MsoNormal">Ya te contaré más detalles cuando vaya a verte.</p>  <div align="justify">     </div>  <p align="justify" class="MsoNormal">Te envío un pequeño regalo con la música que estoy escuchando. Es Schubert, y la pieza es un quinteto para piano: &amp;ldquo;<a title="Quinteto para piano `La trucha´ (1819) - andante" href="http://www.martaperez.net/schubert_la_truite.wmv">La trucha</a>&amp;rdquo;, aunque mi madre siempre me lo ha dicho en francés: &amp;ldquo;La truite&amp;rdquo;. La primera pista es un andante de algo más de siete minutos, así que, siguiendo tus ideales, dentro de la tristeza, (de la pieza, de la vida) siempre hay una pequeña esperanza de un día mejor.</p>  <div align="justify">   </div>  <p align="justify" class="MsoNormal"> </p>  <div align="justify">     </div>  <p align="justify" class="MsoNormal"><br />  Cuídate, y dale recuerdos de mi parte a la señora Pura.<br /> Feliz año nuevo.<br /> <br /> </p> <p align="justify" class="MsoNormal"> </p> <p align="justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 10px">Hace un año: <a href="/2004/122801-la-ultima-vez.php" title="La última vez">La última vez</a></span>  </p>	
]]></content:encoded> </item><item> <title><a href="http://galatea.blogia.com/2005/122701-final-de-existencia.php">Final de existencia</a></title> <link>http://galatea.blogia.com//2005/122701-final-de-existencia.php</link> <description>Se alejó dejando todo lo que conocía atrás. Partió sin más. Sin decir adiós. Sin gestos que la hubieran encadenado a un presente efímero. Había vivido lo que había soñado. Apenas l...</description> <comments>http://galatea.blogia.com//2005/122701-final-de-existencia.php#comments</comments> <pubDate>Tue, 27 Dec 2005 11:35:00 -0600</pubDate> <category>MicroRelatos</category> <guid>http://galatea.blogia.com//2005/122701-final-de-existencia.php</guid> <content:encoded><![CDATA[	 <img src="http://galatea.blogia.com/upload/20051227113557-woman-running-from-smoke.jpg"  class="left" alt="20051227113557-woman-running-from-smoke.jpg" /><p align="justify" class="MsoNormal">Se alejó dejando todo lo que conocía atrás. Partió sin más. Sin decir adiós. Sin gestos que la hubieran encadenado a un presente efímero. Había vivido lo que había soñado. Apenas le quedaban dudas que responder. No quería escapar, pero ya no le quedaba nada por vivir. La niebla envolvía su pasado que corría tras ella, para engullirla.</p> <div align="justify">     </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>Su destino se confundiría a partir de ahora con una sombra. Su existencia habría sido una huella en la orilla del mar, un recuerdo en la cabeza de alguien. Tenía la esperanza que se la recordara, a ella, su nombre, su existencia. Sabía que serían pocos los que la nombrarían, y que terminaría por caer en el olvido.</span></p> <div align="justify">     </div> <p align="justify" class="MsoNormal"> Vio llegar el final de su existencia, extinguiéndose entre silencios, sus sonrisas quedaron en un instante, las palabras se quedaron grabadas en un segundo. Se transformó en una sombra en la memoria de alguien.</p> <p class="MsoNormal"> </p> <p class="MsoNormal" style="font-size: 10px"><br /> Hace un año: <a href="/2004/122701-ultima-oportunidad.php" title="Última oportunidad">Última oportunidad</a></p>	
]]></content:encoded> </item><item> <title><a href="http://galatea.blogia.com/2005/122301-un-dia-antes.php">Un día antes</a></title> <link>http://galatea.blogia.com//2005/122301-un-dia-antes.php</link> <description>  Hace un año: Micaela ...</description> <comments>http://galatea.blogia.com//2005/122301-un-dia-antes.php#comments</comments> <pubDate>Fri, 23 Dec 2005 08:57:00 -0600</pubDate> <category>Curiosidades</category> <guid>http://galatea.blogia.com//2005/122301-un-dia-antes.php</guid> <content:encoded><![CDATA[	 <p><img border="0" src="http://www.martaperez.net/varios/navidad_2005.jpg" /></p><p> </p><p><span style="font-size: 10px"> Hace un año: <a title="Micaela" href="/2004/122301-micaela.php">Micaela</a></span><br /> </p>	
]]></content:encoded> </item><item> <title><a href="http://galatea.blogia.com/2005/122101-el-vagabundo-de-almas.php">El vagabundo de almas</a></title> <link>http://galatea.blogia.com//2005/122101-el-vagabundo-de-almas.php</link> <description>El hombre ya no esperaba nada. Se había cansado de la vida. O al menos, eso es lo que creía. Su imperturbable sensibilidad lo había alejado de todo lo que amó. Ve como los niños en las calles esconden su miseria baj...</description> <comments>http://galatea.blogia.com//2005/122101-el-vagabundo-de-almas.php#comments</comments> <pubDate>Wed, 21 Dec 2005 12:32:00 -0600</pubDate> <category>Imágenes</category> <guid>http://galatea.blogia.com//2005/122101-el-vagabundo-de-almas.php</guid> <content:encoded><![CDATA[	 <img src="http://galatea.blogia.com/upload/20051221123232-elderly-hobo.jpg"  class="right" alt="20051221123232-elderly-hobo.jpg" /><div align="justify">El hombre ya no esperaba nada. Se había cansado de la vida. O al menos, eso es lo que creía. Su imperturbable sensibilidad lo había alejado de todo lo que amó. Ve como los niños en las calles esconden su miseria bajo los abrigos raídos. Envuelven su tristeza en las luces de colores de los escaparates y escapan hacia la oscuridad. La gente, movida como marionetas sin voluntad, camina en silencio, no dice nada. Los árboles se tensan bajo el calor sofocante de las bombillas que, únicas, parecen mantener la rectitud de falsos días. Las hojas de otoño caen dando paso al invierno blanco. El sol retira la mirada y el viento busca el contacto.<br /> <br /> El hombre escapa de su propia existencia. Entristecido por no haber conseguido mantener cualquier relación humana por temor. Miedo a encariñarse con alguien que, seguramente en algún momento, cambiaría de destino, dejándolo a él tirado junto a las vías del tren. Temor a una ausencia, que él mismo provocaba. Había golpeado al amor, más no consiguió retenerlo, se escapó entre los visillos de una cortina gris. La amistad se había evaporado, buscando otras vías, como el vaho que se exhala en una tarde de niebla, y se mezcla con ella. El extremo egoísmo del que había hecho gala por no herir a nadie, se volvió en su contra. Y ese día, amedrentado por tanta pobreza y desolación, escapó. Se había convertido en una sombra.<br /> <br /> El hombre decidió cambiar el alma de todo aquel que quisiera escucharlo. Y ahora se asoma día tras día, a las ventanas del asilo, buscando el método de cambiar su inmortalidad. Las vías del andén son cómplices de su lucha, y guardan las historias que les cuenta a la caída de la noche.<br /> <br /> <br /> <span style="font-size: 10px">Hace un año: <a href="/2004/122101-suenos-invernales.php" title="Sueños invernales">Sueños invernales</a></span></div> <div align="justify">     </div>  <p class="MsoNormal"> </p> <p class="MsoNormal"> </p>  <span style="font-size: 7.5pt"><a title="Sueños invernales" href="2004/122101-suenos-invernales.php"> </a></span>	
]]></content:encoded> </item><item> <title><a href="http://galatea.blogia.com/2005/122001-las-acuarelas-del-cielo.php">Las acuarelas del cielo</a></title> <link>http://galatea.blogia.com//2005/122001-las-acuarelas-del-cielo.php</link> <description>Su madre la arropó metiendo las sábanas y la manta por debajo del colchón. Le dio un beso en la frente y le deseó buenas noches. Apagó la luz de la mesilla, y ya se iba, cuando la niña le espetó:      ...</description> <comments>http://galatea.blogia.com//2005/122001-las-acuarelas-del-cielo.php#comments</comments> <pubDate>Tue, 20 Dec 2005 08:03:00 -0600</pubDate> <category>Cuentos</category> <guid>http://galatea.blogia.com//2005/122001-las-acuarelas-del-cielo.php</guid> <content:encoded><![CDATA[	 <img src="http://galatea.blogia.com/upload/20051220080306-eifiriel.jpg"  class="left" alt="20051220080306-eifiriel.jpg" /><div align="justify"><span>Su madre la arropó metiendo las sábanas y la manta por debajo del colchón. Le dio un beso en la frente y le deseó buenas noches. Apagó la luz de la mesilla, y ya se iba, cuando la niña le espetó:</span></div> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>-&amp;ldquo;<em>¿Hoy no hay cuento?</em>&amp;rdquo; &amp;ndash;le preguntó Sofía.<br /> -&amp;ldquo;<em>Sólo si me prometes, que te dormirás enseguida</em>.&amp;rdquo; &amp;ndash;le respondió su madre. La niña asintió con la cabeza.<br /> -&amp;ldquo;¿<em>Quieres que te cuente el de Caperucita y el Lobo Feroz?</em>&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>No, no, hoy quiero uno de angelitos que vienen a la tierra</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;¿<em>Te ha gustado el Belén que hemos visto, verdad?</em>&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Sí, pero tendrán mucho frío en la calle durante la noche, no?</em>&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>No, no Sofía, verás...</em>&amp;rdquo;</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>La madre aún no había acabado de contarle la historia, cuando Sofía cerró los ojos, quedándose dormida. Su madre sonrió, y tras subirle la sábana, y darle otro beso, se fue, dejando la puerto medio abierta, y la luz del pasillo encendida.</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>Habrían pasado unos pocos minutos, cuando Sofía entreabrió los ojos. Había algo en la ventana que hacía ruido. Las cortinas no estaban echadas, pero la luna nueva no alargaba nada de luz. Se levantó despacio y se asomó. No había nada. Se giró para volver a su cama, cuando lo volvió a escuchar. Ahora era como un campanilleo y unos golpes secos en la ventana. Iba a gritar &amp;ldquo;mamá&amp;rdquo;, cuando no sabe muy bien cómo, un ángel niño se plantó delante de ella. Tenía una sonrisa tranquilizadora, que escondía bajo el dedo índice de su mano, haciendo un ademán de silencio. La cogió de la mano, y la llevó a la cama. Él se quedó sentado en el aire, y esperó.</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>-&amp;ldquo;<em>¿Quién eres?</em>&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Soy uno de los ángeles del cuento de tu madre</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>¿En serio?</em>&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Claro. Algunas veces, cuando me dejan, también soy ángel guardián</em>.&amp;rdquo; &amp;ndash;le dijo todo orgulloso.<br /> -&amp;ldquo;<em>Flautas, eso debe ser muy chulo</em>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>Sí, lo es. Pero cansa un poco.</em>&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;<em>¿Tienes sueño?</em><span>&amp;rdquo; &amp;ndash;le preguntó Sofía.</span><br /> -&amp;ldquo;</span><em><span>No, ¿y tú?</span></em><span>&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;</span><em><span>No ¿Cómo te llamas</span></em><span>?&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;</span><em><span>Eifiriel</span></em><span>.&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;¿</span><em><span>Qué haces cuando no haces de ángel</span></em><span>?&amp;rdquo;<br /> -&amp;ldquo;</span><em><span>Pinto. En realidad, todos nosotros, los ángeles, pintamos. El cielo es inmenso, y un lienzo maravilloso. Cogemos todos los colores que puedas imaginar, y también los que no, y los derramamos por el cielo, de arriba hacia abajo, como si se nos hubiera caído, pero en realidad es porque queda más bonito así. Seguro que nos has visto alguna vez, lo hacemos por la mañana, muy temprano, justo antes de irnos a dormir un rato, y luego por las tardes, antes de ir a ver los niños en sus camas, y escuchar las historias de los padres.</span></em><span>&amp;rdquo;</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>-&amp;ldquo;</span><em><span>¿Y cómo lo limpiáis luego?</span></em><span>&amp;rdquo;</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>-&amp;ldquo;</span><em><span>Hay varias maneras, la más bonita es cuando le echamos agua al cielo, y le pasamos un trapo. Aquí en la tierra, la gente mayor dice que eso es lluvia, pero es porque no pueden vernos. Nos sentamos en las nubes y esperamos a que se seque. Y también usamos el viento. Tenemos unos molinos muy grandes, que soplan muy fuerte, y que se van llevando nuestros dibujos a otros lugares. Pero luego, cuando ya se han visto bien los dibujos, siempre los lavamos, y así tenemos siempre un cielo limpio e inmenso para seguir coloreando.</span></em><span>&amp;rdquo;</span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span> </span></p> <div align="justify">  </div> <p align="justify" class="MsoNormal"><span>Sofía sonrió en sueños, se acababa de quedar dormida otra vez.</span><br /> <span> </span><br /> <span> A la tarde siguiente, después de salir del colegio, sus padres la llevaron de nuevo a ver el belén. Allí, en lo alto del pesebre estaba Eifiriel sonriendo. Poco tiempo después, una ligera lluvia barrió el atardecer, llevándose los colores rosáceos y anaranjados que habían poblado el cielo.</span><br /> <span /><span> <br /> </span></p>  <p align="justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 10px">Hace un año: <a title="Érase" href="/2004/122001-erase.php#comentarios">Érase</a> </span></p>	
]]></content:encoded> </item></channel></rss>